La Amazonia tiene una poesía propia, escrita sobre todo por autores de Manaos y del interior del estado de Amazonas, que habla de sus ríos, sus árboles, su cocina y sus leyendas indígenas. Siete poemas buenos para descubrirla son «Iara», de Benjamin Sanches; «Bertholletia excelsa», de Jonas da Silva; «Ritual», de Astrid Cabral; «Silêncio guerreiro», de Márcia Wayna Kambeba; «Receita de tacacá», de Luiz Bacellar; «Rio Negro», de Rogel Samuel; y el largo poema «Cobra Norato», de Raul Bopp, un clásico del modernismo brasileño ambientado en la selva.
Una poesía con raíces en Manaos
Buena parte de la poesía amazónica del siglo XX nace en torno al Clube da Madrugada, un movimiento artístico y literario fundado en Manaos en los años cincuenta que quiso renovar la cultura de la región y conectarla con el modernismo. De él formaron parte varios de los autores de esta lista.
A esa generación se suman voces anteriores, de la época del caucho, y otras muy recientes, como la de los poetas indígenas, que escriben desde su propia lengua y su relación con el territorio. La imagen de la selva como «pulmón del mundo» es una metáfora popular: lo que sí está fuera de duda es su papel en el clima y la enorme biodiversidad que estos poemas celebran.
Los 7 poemas
«Iara», de Benjamin Sanches
Benjamin Sanches (1915-1978) fue cuentista y poeta y perteneció al Clube da Madrugada. Su poema recrea la leyenda de Iara, también llamada la Madre del Agua: una mujer bellísima que vive en el fondo de los ríos y encanta a los hombres que la miran, que acaban arrastrados bajo el agua.
El yo poético recuerda el momento en que la vio surgir del río y cómo esa visión se le quedó grabada para siempre. Aunque sobrevivió para contarlo, sigue viviendo bajo su sombra: la leyenda se convierte en imagen del deseo y de la memoria que no se borra.
«Bertholletia excelsa», de Jonas da Silva
Jonas da Silva (1880-1947) escribe un homenaje al castaño de Pará o castaño de Brasil, cuyo nombre científico da título al poema. Lo presenta como el árbol feliz de la selva: alto, dominante, cargado de frutos que se recogen sin herirlo.
El contraste está en los otros árboles: la balata o la hevea, de la que se extraía el caucho, aparecen llenos de cicatrices por las incisiones con las que se saca el látex. El poema refleja así la explotación de la selva en tiempos del caucho, y hoy se lee además a la luz de la deforestación, que amenaza también a este árbol.
«Ritual», de Astrid Cabral
Astrid Cabral (Manaos, 1936) es poeta y cuentista, formó parte del Clube da Madrugada y ha recibido, entre otros, el Premio Olavo Bilac de la Academia Brasileña de Letras. Libros como Ponto de cruz (1979) o Visgo da terra (1986) están muy ligados a la naturaleza amazónica.
«Ritual» es un poema muy breve: cada tarde, la autora riega las plantas de su casa y les pide perdón por el papel que consumen sus libros. La palabra del título juega con dos sentidos, costumbre cotidiana y ceremonia, y el poema deja una idea sencilla y potente: quien vive de lo que da la naturaleza tiene una deuda con ella.
«Silêncio guerreiro», de Márcia Wayna Kambeba
Márcia Wayna Kambeba nació en 1979 en una aldea del Alto Solimões, en Amazonas, y se identifica con el pueblo omágua/kambeba. Es geógrafa y su obra, que incluye Ay kakyri tama – Eu moro na cidade (2013), habla de la identidad indígena, el territorio y la vida de los indígenas en la ciudad.
En «Silêncio guerreiro» el silencio no es sumisión, sino sabiduría ancestral y forma de resistencia: los mayores enseñan a escuchar antes de hablar, a oír la voz de la naturaleza y a pensar antes de actuar para defender la tierra. Es uno de los poemas más leídos de la nueva poesía indígena brasileña.
«Receita de tacacá», de Luiz Bacellar
Luiz Bacellar (Manaos, 1928-2012) está considerado uno de los grandes poetas amazonenses; su primer libro, Frauta de barro (1963), recibió el Premio Olavo Bilac. En este poema adopta la forma de una receta para explicar cómo se prepara el tacacá, una sopa caliente típica de la región, a base de tucupí (el caldo amarillo que se extrae de la yuca), goma de tapioca, gambas secas y hojas de jambú, que adormecen ligeramente la boca.
Con humor y muchas palabras regionales, el poema celebra la cocina popular y advierte, de paso, de los peligros de pasarse con el picante. Es una muestra de que la poesía amazónica no es solo selva y mito, sino también vida cotidiana.
«Rio Negro», de Rogel Samuel
Rogel Samuel, escritor, ensayista y crítico nacido en Manaos en 1943, dedica este poema al río Negro, el gran afluente de aguas oscuras que pasa junto a la ciudad. El río aparece sombrío y silencioso, en contraste con la vida intensa de sus orillas, y el yo poético se reconoce en esa melancolía. Es un buen ejemplo de cómo el paisaje amazónico se convierte en espejo de un estado de ánimo.
«Cobra Norato», de Raul Bopp
Aunque Raul Bopp no era de la región, Cobra Norato (1931) es probablemente el poema amazónico más famoso de la literatura brasileña. Nacido del movimiento antropofágico, cuenta en verso libre la historia de un héroe que quiere casarse con la hija de la Reina Luzia: para lograrlo, mata a la Cobra Norato, se viste con su piel y recorre la selva hasta arrebatar a su amada a la Cobra Grande.
Su ritmo es rápido, casi telegráfico, y está lleno de folclore, fauna, flora y palabras del habla regional. Es una de las obras clave del modernismo y un buen complemento a los poemas anteriores.
Temas que se repiten
- Las leyendas indígenas: Iara, la Cobra Grande y otros seres del agua y la selva.
- Los árboles y los ríos: no como decorado, sino como personajes con los que se dialoga.
- La explotación: el caucho, la tala y la presión sobre el territorio.
- La cocina y la vida diaria: el tacacá, los mercados, la ciudad junto al río.
- La voz indígena: la defensa del territorio desde dentro, en primera persona.
Otros poetas amazónicos que leer
El nombre más conocido internacionalmente es Thiago de Mello (Barreirinha, 1926 - Manaos, 2022), autor de Os Estatutos do Homem (1964) y Faz escuro mas eu canto, exiliado durante la dictadura militar y defensor de la Amazonia en su obra. También merecen atención Elson Farias, Aníbal Beça o Alcides Werk, además de la nueva generación de autores indígenas que publica en portugués y en sus lenguas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Clube da Madrugada?
Un movimiento artístico y literario creado en Manaos en los años cincuenta para renovar la cultura amazónica. Reunió a poetas, narradores y artistas plásticos de la región.
¿Quién es Iara en la mitología amazónica?
Una figura del agua, parecida a una sirena, que según la leyenda seduce con su belleza y su canto a los hombres y los lleva al fondo del río.
¿Qué es el tacacá?
Una sopa caliente típica de la Amazonia brasileña hecha con tucupí, goma de tapioca, gambas secas y jambú. Se vende en puestos callejeros y se toma en cuencos de calabaza.
¿Quién es el poeta más famoso del Amazonas?
Thiago de Mello, nacido en Barreirinha, cuya obra se ha traducido a más de treinta idiomas. Su poema más conocido es *Os Estatutos do Homem*.