Pintura y arte

«Abaporu», de Tarsila do Amaral: significado del cuadro

Qué significa «Abaporu», el cuadro de Tarsila do Amaral que inspiró la antropofagia: el origen del nombre, qué representa, su historia y dónde verlo hoy.

  • Revisadooctubre de 2026
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Abaporu es un óleo pintado por la brasileña Tarsila do Amaral en enero de 1928 como regalo de cumpleaños para su marido, el escritor Oswald de Andrade. Muestra una figura humana con pies y manos enormes y una cabeza diminuta, sentada junto a un cactus bajo un sol intenso. Su nombre, de origen tupí-guaraní, significa «hombre que come gente», y el cuadro dio origen al movimiento antropófago, una de las ideas centrales del modernismo brasileño. Hoy se conserva en el MALBA de Buenos Aires.

Datos de la obra

  • Autora: Tarsila do Amaral (1886-1973).
  • Fecha: enero de 1928.
  • Técnica: óleo sobre lienzo.
  • Medidas: aproximadamente 85 × 72 cm.
  • Ubicación: Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).

Qué representa el cuadro

La composición es sencilla y muy reconocible:

  • Una figura humana desnuda, sentada sobre una superficie verde, con la cabeza apoyada en la mano.
  • Pies y manos gigantescos, desproporcionados respecto al resto del cuerpo, que parecen arraigados en la tierra.
  • Una cabeza minúscula, casi un punto, sin rasgos definidos.
  • Un cactus en flor, de tallo grueso.
  • Un sol amarillo que se confunde con la flor del cactus.
  • Colores planos e intensos: verde, amarillo, azul y el tono anaranjado de la piel.

La postura se ha comparado con la de El pensador de Rodin, pero invertida: en lugar de un intelectual concentrado, aparece un cuerpo enorme con una cabeza diminuta.

El origen del nombre

El título surgió después de pintarlo. Oswald de Andrade y el poeta Raul Bopp, impresionados por el cuadro, buscaron un nombre en un diccionario de tupí-guaraní, la lengua de los pueblos indígenas de la costa brasileña. Lo formaron con tres elementos: aba (hombre), pora (gente) y ú (comer). Es decir, el hombre que come gente: el antropófago.

Según se cuenta, al verlo Oswald propuso crear un movimiento en torno a aquel cuadro.

Abaporu y el Manifiesto Antropófago

En mayo de 1928, pocos meses después, Oswald de Andrade publicó el Manifiesto Antropófago en la Revista de Antropofagia, ilustrado con un dibujo del Abaporu. La idea central era la «antropofagia cultural»: igual que algunos pueblos indígenas comían a sus enemigos para apropiarse de su fuerza, la cultura brasileña debía «devorar» las influencias europeas, digerirlas y transformarlas en algo propio.

No se trataba de rechazar lo extranjero ni de copiarlo, sino de absorberlo críticamente. El manifiesto incluía una frase muy famosa que juega con Shakespeare: «Tupí or not tupí, that is the question».

Qué significa Abaporu

El cuadro se ha leído de distintas maneras:

  • El símbolo de la antropofagia: una figura primitiva y poderosa que representa la cultura brasileña capaz de devorar y transformar lo ajeno.
  • El trabajo manual: los pies y manos gigantes se han relacionado con el trabajo físico en el campo brasileño, frente a una cabeza diminuta que sugiere la falta de acceso a la educación y al pensamiento.
  • La conexión con la tierra: los pies enormes parecen raíces; el ser humano aparece unido al paisaje tropical.
  • Lo onírico: Tarsila contó que la imagen procedía de recuerdos y fantasías de su infancia en la hacienda familiar, de historias que le contaban las mujeres que trabajaban allí.
  • Una figura deshumanizada: algunos críticos ven en ella un retrato antihumanista, casi monstruoso, que rompe con la belleza académica.

La fase antropofágica de Tarsila

Abaporu abre la etapa más original de la pintora, conocida como fase antropofágica, con figuras de formas redondeadas, colores intensos y paisajes inspirados en la naturaleza brasileña. Está muy relacionada con A Negra (1923), un cuadro anterior con una figura de grandes proporciones, y con Antropofagia (1929), en el que Tarsila combinó las figuras de ambas obras.

La historia del cuadro

Tras ser regalado a Oswald de Andrade, el cuadro pasó por varias manos y colecciones privadas brasileñas. En 1995, el coleccionista argentino Eduardo Costantini lo compró en una subasta de Christie's. Desde entonces se exhibe en Buenos Aires, en el museo MALBA, que él fundó y que abrió sus puertas en 2001.

La venta causó polémica en Brasil, donde se lamentó que una de las obras más emblemáticas del arte nacional saliera del país. Abaporu sigue viajando ocasionalmente a exposiciones en Brasil y en otros países.

Tarsila do Amaral, en pocas líneas

Tarsila do Amaral nació en 1886 en Capivari, en el interior de São Paulo, en una familia de hacendados del café. Estudió en París a comienzos de los años veinte con pintores como Fernand Léger y André Lhote, de quienes tomó elementos del cubismo, pero los aplicó a temas, colores y paisajes brasileños. Formó parte del Grupo de los Cinco junto a Anita Malfatti, Mário de Andrade, Oswald de Andrade y Menotti del Picchia, y es considerada una de las figuras centrales del modernismo brasileño. Murió en São Paulo en 1973.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra Abaporu?

Viene del tupí-guaraní y significa «hombre que come gente», es decir, antropófago. Se forma con aba (hombre), pora (gente) y ú (comer).

¿Dónde está el cuadro Abaporu?

En el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), en Argentina. Lo compró el coleccionista Eduardo Costantini en 1995.

¿Qué relación tiene Abaporu con el Manifiesto Antropófago?

El cuadro inspiró a Oswald de Andrade, que en mayo de 1928 publicó el Manifiesto Antropófago ilustrado con un dibujo de la obra.

¿Por qué tiene los pies y las manos tan grandes?

Se ha interpretado como una referencia al trabajo manual y a la conexión con la tierra, frente a una cabeza diminuta. También responde a recuerdos y fantasías de la infancia de Tarsila.