Las obras más importantes de Candido Portinari son Retirantes (1944), la serie de familias que huyen de la sequía del Nordeste, y los paneles Guerra y Paz (1952-1956) de la sede de la ONU en Nueva York. Junto a ellas destacan sus cuadros sobre el trabajo en los cafetales, como Café y O Lavrador de Café, y sus murales para edificios públicos de Brasil y Estados Unidos. En todas aparece la misma preocupación: dar protagonismo a la gente humilde de su país.
Quién fue Candido Portinari
Portinari nació en 1903 en una hacienda de café cerca de Brodowski, en el interior de São Paulo, hijo de inmigrantes italianos. Apenas fue a la escuela y a los 14 años se unió a un grupo de pintores italianos que restauraban iglesias. Estudió después en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro, donde ganó en 1928 un premio que le pagó dos años en París.
Volvió a Brasil en 1931 con un estilo propio, muy ligado al muralismo, y en pocos años se convirtió en el pintor brasileño con más proyección internacional. Fue candidato a diputado y a senador por partidos vinculados al comunismo y pasó un breve exilio en Uruguay. Murió en Río en 1962, intoxicado por el plomo de las pinturas que usaba.
Las pinturas del trabajo
O Lavrador de Café (1934)
Un hombre negro, descalzo, con una azada en la mano y unas manos y pies desproporcionadamente grandes. Detrás se extiende un cafetal, el gran producto de exportación del Brasil de la época, del que él no es dueño. La figura tiene una doble lectura: encarna la fuerza física del trabajo manual y, a la vez, la del hombre que transforma la tierra. El cuadro, óleo de 100 por 81 centímetros, está en el MASP de São Paulo. Fue robado del museo en diciembre de 2007 junto a un Picasso y la policía lo recuperó intacto en enero de 2008.
Café (1935)
Una escena de recolección y carga de sacos en una plantación, con trabajadores robustos de manos y pies enormes, un recurso que Portinari repite para subrayar que su riqueza es su cuerpo. Con este cuadro obtuvo una mención honorífica en una exposición internacional de Pittsburgh, en Estados Unidos, uno de sus primeros reconocimientos internacionales. Se conserva en el Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro.
Mestiço (1934)
Retrato de un trabajador mestizo con el campo de labor al fondo. No es un retrato de alguien concreto, sino de un tipo humano: el campesino brasileño fruto de la mezcla de pueblos, presentado con una postura segura y orgullosa. Es una de las obras que mejor resumen su idea de un Brasil moderno construido por gente anónima.
La serie del trabajo para el Palacio Capanema
Entre 1936 y 1944 Portinari pintó una serie de grandes murales sobre los ciclos económicos de Brasil y sus trabajadores para el Ministerio de Educación y Salud de Río, el actual Palácio Gustavo Capanema, uno de los edificios clave de la arquitectura moderna brasileña. Es la versión monumental de los temas de sus cuadros de caballete.
La serie de los retirantes
Entre 1944 y 1945 Portinari pintó un ciclo de cinco lienzos sobre los retirantes, campesinos del Nordeste que abandonaban su tierra por la sequía. Se expuso en París en 1946 con muy buena crítica. Tres de los cuadros están en el MASP desde 1948.
Retirantes (1944)
La obra más famosa de Portinari. Una familia avanza descalza y apiñada por un paisaje desértico, cargando hatillos y bebés, mientras los buitres esperan. Los cuerpos parecen piedras y las caras, lunas: los personajes casi pierden su humanidad y se funden con la tierra seca. Los tonos grises, marrones y negros refuerzan el ambiente fúnebre. Es un óleo de 190 por 180 centímetros.
Criança Morta (1944)
Una madre sostiene el cuerpo de su hijo muerto, rodeada de familiares descalzos, flacos y vestidos con harapos. La composición recuerda a la Piedad cristiana, pero trasladada al sertón. Portinari pintó dos versiones: una está en el MASP y la otra la compró el Museo de Arte Moderno de París.
Enterro na Rede (1944)
Un grupo de campesinos lleva a un muerto envuelto en una hamaca, la forma en que los más pobres del Nordeste trasladaban a sus difuntos. Los gestos de dolor exagerados y la composición en diagonal muestran su cercanía con los muralistas mexicanos, sobre todo con David Alfaro Siqueiros. Mide 180,5 por 221 centímetros y también está en el MASP.
Los grandes murales
Murales de la Biblioteca del Congreso de Washington (1941)
Cuatro murales para la Sala de Lectura Hispánica de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, sobre la historia de América: el descubrimiento de la tierra, la entrada en la selva, la enseñanza de los indígenas y el descubrimiento del oro. Los terminó en unos dos meses con la ayuda de su hermano Luiz. Es una de las pocas obras suyas que se pueden ver fuera de Brasil de forma permanente.
Iglesia de San Francisco de Asís de Pampulha
Esta pequeña iglesia de Belo Horizonte, diseñada por Oscar Niemeyer e inaugurada en 1943, lleva en el exterior un gran panel de azulejos de Portinari dedicado al santo, y dentro, un Vía Crucis de catorce escenas. La forma del edificio y algunos detalles del panel, como un perro que representa al lobo de San Francisco, provocaron tal rechazo eclesiástico que la iglesia estuvo catorce años sin culto. Hoy forma parte del Conjunto Moderno de Pampulha, Patrimonio de la Humanidad desde 2016.
Guerra y Paz (1952-1956)
Su obra más ambiciosa. Cuando la ONU pidió a Brasil que donara una obra para su sede, Portinari dedicó unos cuatro años y alrededor de 180 estudios a dos paneles de unos 14 por 10 metros cada uno, pintados al óleo sobre madera contrachapada naval.
En Guerra no hay soldados ni armas: el horror se cuenta a través del sufrimiento de la población civil, con madres que lloran a sus hijos y figuras desesperadas. Paz, en cambio, se llena de color, niños que juegan, gente que baila y trabaja. Guerra queda frente a quien entra en el vestíbulo de delegados de la Asamblea General, y Paz frente a quien sale. Portinari no pudo asistir a la inauguración en 1957 por sus vínculos con el Partido Comunista. Entre 2010 y 2015 los paneles viajaron a Brasil y a París para restaurarse y exponerse, y después volvieron a Nueva York.
Claves para entender el estilo de Portinari
- El pueblo como protagonista: jornaleros, migrantes, niños y familias pobres, casi nunca personajes ilustres.
- Cuerpos expresivos: manos y pies agrandados en los cuadros del trabajo; cuerpos esqueléticos en los de la sequía.
- Influencia muralista: composiciones monumentales y voluntad de llevar el arte a edificios públicos, en la línea de los mexicanos.
- Memoria de Brodowski: muchas obras, como la serie de niños jugando conocida como Meninos de Brodowski, vuelven a los juegos y paisajes de su infancia.
- Mezcla de tradición y vanguardia: aprende del cubismo y del expresionismo, pero sin abandonar la figura ni el mensaje social.
Dónde ver obras de Portinari
El MASP de São Paulo reúne algunas de sus piezas más famosas, entre ellas Retirantes y O Lavrador de Café. En Río están el Museo Nacional de Bellas Artes y el Palacio Capanema; en Belo Horizonte, la iglesia de Pampulha. Fuera de Brasil, sus obras más accesibles son los paneles de la ONU en Nueva York y los murales de la Biblioteca del Congreso en Washington. En Brodowski, su casa natal conserva la capilla familiar que decoró. Consulta horarios actualizados antes de visitar cualquiera de estos lugares.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la obra más famosa de Portinari?
*Retirantes* (1944), del MASP, que muestra a una familia que huye de la sequía del Nordeste brasileño. Los paneles *Guerra y Paz* de la ONU son su obra de mayor tamaño.
¿De qué murió Candido Portinari?
Murió en Río de Janeiro en 1962 por intoxicación de plomo, causada por las pinturas con las que trabajó durante décadas.
¿A qué movimiento artístico pertenece Portinari?
Al modernismo brasileño, con un fuerte componente de arte social y una clara influencia del muralismo mexicano.
¿Se pueden ver los paneles Guerra y Paz?
Están en el vestíbulo de delegados de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, que solo se puede recorrer en las visitas guiadas de la sede.